LA
MEDITACION Y EL SENDERO DEL CONOCIMIENTO
1. El Vedanta indica que hay cuatro caminos para
cultivar el desapego. Según los textos antiguos se conocen como los senderos
del cuerpo físico burdo (salokya); del cuerpo sutil (samipya) y del cuerpo
causal (sarupya). Sólo por medio del cultivo del desapego del mundo y
obteniendo la Sabiduría pueden alcanzar ustedes el correcto entendimiento de
los varios aspectos del cuerpo para finalmente adquirir el sagrado estado
supracausal (sayjuya), en donde el Alma brillará como el testigo. La Realidad
Sin Forma brillará con una refulgencia sin vestimenta externa. Para poder
identificar el aspecto corpóreo con la Realidad Sin Forma, que está libre del
cuerpo, se tienen que seguir estos cuatro caminos. Para poder entender el
Principio Universal tiene uno que escoger una forma a la cual asirse para poder
alcanzar "Lo Sin Forma". Conforme van viendo la Forma con Sabiduría,
la Sabiduría y la Forma se van fundiendo gradualmente una en la otra. Es
necesario algún apoyo o dirección para pasar de la oscuridad a la Luz, de la mortalidad
a la Inmortalidad. Utilizar una forma burda definida como un objeto temporal es
una ayuda para pasar del cuerpo sutil al cuerpo causal; entonces será posible
lograr el objetivo de la meditación.
2. El Yoga de la Contemplación o Concentración
(Dhyana Yoga) y el Yoga del Conocimiento (dñana Yoga) son disciplinas internas;
se basan en la disciplina espiritual y en la devoción. Sin ellas, no se podrán
lograr, es inútil tratar de alcanzarlas. Un aspirante espiritual que carece de
ellas es como un tronco sin vida, inconsciente de su meta. El requisito básico
es un Amor (Prema) muy profundo por el Señor. ¿Cómo pueden ganar éste?
Conociendo Su Gloria, el esplendor, la naturaleza y las características del
Señor, su naturaleza esencial y su forma.
3. Cuando comenzamos la meditación y cuando
queremos permanecer en ella debemos adoptar la postura que se llama flor de
loto. No solamente eso, sino que también deben evitar sentarse sobre el suelo;
háganlo sobre un cojin o sobre un banco de madera, y éste, además, deben cubrirlo
con algún pedazo de tela. La razón es que la tierra tiene el poder de
conducción y difusión. Cuando estamos sentados en meditación, debido a que por
nosotros está pasando una corriente de Fuerza Divina, a causa de la fuerza de
atracción de la Tierra, no debe haber perturbación. Por esto es que deben tener
un banco o una tarima.
4. La meditación está por encima de los órganos
sensoriales y la concentración se subordina a ellos. Hay un pequeño ejemplo de
esto. Hay un rosal; en él ustedes tienen hojas, espinas, ramas y flores. En
este contexto, la habilidad para distinguir entre las espinas, ramas y flores
se puede llamar concentración. Después de ver todas estas cosas, podemos
identificar la flor. Una vez que han localizado la flor y se concentran en ella,
la pueden arrancar sin tocar las espinas; una vez que la han arrancado, no hay
relación entre la flor en una mano y las espinas, hojas y ramas en la otra. La
separación de las flores de estas otras partes del árbol se llama
contemplación. Toman la flor y se la ofrecen a Dios. Después que la han
ofrecido a Dios, el árbol, las ramas, su mano y aun la flor no existen. Este
ofrecimiento donde todo ha desaparecido y sólo Dios existe se llama meditación.
5. Mediante la meditación ustedes se sumergen en
la idea de la Universalidad y la Omnipotencia de Dios. ¿No está en su
experiencia cotidiana que una preocupación mayor absorbe a una más pequeña y
los hace olvidarla? Cuando llenan su mente con la idea de Dios, cuando están
anhelantes de El, todos los deseos son pequeñeces, las decepciones y hasta los
triunfos tienen muy poca importancia; se olvidarán de todo, se sumergirán en el
anhelo divino y muy pronto se fundirán en el océano de Bienaventuranza.
6. Los años de vida del hombre se gastan en
futilidades. El cumple su cometido de vivir los años que se le asignan, pero,
¡qué poco valioso es este logro!: no merece ninguna atención o aprecio.
Persiguen cualquier quimera, cualquier deseo, cualquier pensamiento y están
satisfechos porque han "vivido". Pero esta complacencia está
completamente fuera de lugar. Cuando se hacen cuentas y se calcula el débito y
el crédito, ¿cuál es la ganancia? Ustedes sólo han vagado de aquí para allá,
pero han abandonado su hogar; observan las estrellas en el espacio, pero tienen
su cielo interno inexplorado. Ven las faltas de los demás y hablan mal de
ellos, pero no se preocupan por observar sus propios pensamientos, actos y
emociones para juzgar si son buenos o malos. Las faltas que ven en otros no son
más que proyecciones de las suyas propias. La bondad que ven en otros es su
propia bondad. Sólo mediante la meditación podrán ustedes cultivar una visión
correcta y la prueba para escuchar el bien, pensar el bien y hacer buenas
acciones.
7. No dediquen toda su energía a los deseos de
su cuerpo, que se va acabando cada minuto y camina con rapidez hacia la tumba.
La vida es una feria de tres días; es como una flor que se marchita en el
crepúsculo. La vejez, en donde se ha perdido todo el encanto y cuando tienen
que depender de otros para todo, pronto estará sobre ustedes. Prepárense para
la muerte, tengan lo necesario para recibirla alegremente, con callada
resignación a la Voluntad del Señor. Esto no lo pueden adquirir en un abrir y
cerrar de ojos, cuando quieran, sino que es el resultado de largos años de
práctica. Vean la mano de Dios en todo lo que suceda; así no se regocijarán ni
tendrán pena. Entonces su vida será una continua adoración o meditación.
8. Las Escrituras de Yoga declaran que se tienen
que utilizar ciertas posturas para eliminar los eternamente crecientes círculos
de agitación mental y para purificar la mente. También para adquirir una fe
inconmovible, para establecer la Sabiduría y despertar el poder o energía
latente en el hombre.
9. Hay muchos tipos de control de la respiración
(pranayama), pero como en el mundo actual la mayoría son imposibles de
practicar, sólo se adoptan aquellos que ayudan en la meditación. Ellos son
sistemas simplificados de control de la respiración.
Como los metales que se purifican al fuego en un
crisol, la escoria del karma se elimina por medio del control de la
respiración, y así la mente se libera de impurezas. También se logra la
purificación de la inteligencia por medio de la bondad y la virtud. Así, tanto
la mente como el cuerpo se purifican.
Hay dos formas de practicar el control de la
respiración: utilizando un mantra o sin él. Sin mantra sólo se logra, en el
mejor de los casos, la transformación del cuerpo, pero con el mantra también se
transforma la mente.
¿Cómo debemos practicarlo?
Se inhala el aire por dos segundos, se retiene
el aire aspirado durante cuatro segundos y se exhala el aire durante ocho, en
este orden. El control de la respiración se debe practicar cuidadosamente
durante tres meses; después se puede aumentar al doble la duración de cada
momento. Después de seis meses de práctica constante, disminuyen las
actividades de los sentidos. Si se practica con fe y sentimiento, el control de
la respiración calmará las agitaciones de la mente; si no se recita un mantra,
se volverá sólo un ejercicio corporal, mejorando sólo la salud física. Hay
otras condiciones que deben cumplirse estrictamente, como castidad, comer sólo
alimentos puros, vivir en soledad y hablar con moderación.
10. El Yoga del Conocimiento (Jñana Yoga) es la
práctica espiritual más provechosa. Sólo en la Sabiduría más elevada,
encuentran su realización todos los Sastras o Códigos Morales. La práctica de
la meditación es justamente la contemplación de la encarnación de la Sabiduría,
que es nuestra Verdadera naturaleza. Todo está en ustedes, ustedes están en
todo. Tienen que fijar esta convicción en su conciencia por medio del análisis,
el discernimiento y la exploración intelectual. Tienen que aislar y eliminar de
su conciencia las impresiones de los sentidos, de la mente, la inteligencia,
etc.; ésta.s no tienen nada que ver con el Alma, que es su verdadero ser. El
Alma no es afectada por ningún objeto o sujeto. Aun si los sentidos, la mente,
la inteligencia, etc., están inactivos, esa inactividad no afectará al Alma. El
secreto de la Sabiduría consiste en conocer el Alma como realmente es,
inalterable y libre.
Cada uno de sus actos, hasta el más
insignificante, lo deben llevar a cabo con este conocimiento; esa conciencia
del Alma los guiará tanto en el mundo externo como en su sendero interno. Esto
no obstruirá la acción, sino la llenará de sentido y de propósito, desarrollará
la fe y una vida moral, llevará al hombre al reino de la Liberación por el
camino de la renunciación al fruto de la acción, sin renunciar a la acción.
La Sabiduría es el camino directo para el logro
de la Liberación; por eso se ha declarado que es incomparablemente sagrada.
11. La meditación significa la práctica
espiritual por la cual el aspirante medita en Dios, y de ese modo unifica los
tres elementos: el objeto de la meditación, el proceso de meditar y el propio
meditador. La combinación y la unidad de estos tres es la meditación.
12. Desháganse del deseo por el gozo de los
sentidos, que es como la satisfacción que se obtiene cuando se rasca un eczema:
sólo agrava el malestar, no se puede curar cediendo a la tentación de rascarse,
cuanto más se rasca mayor es la necesidad por seguir, hasta que les sangra. De
manera que desistan de los vanos deseos y concéntrense en tos asuntos
espirituales o, por lo menos, vayan por el mundo con la conciencia constante de
que es una trampa, un pantano al cual los puede precipitar su apego y su deseo.
13. La ira y el odio se pueden usar para
proteger al aspirante espiritual del mal que le acecha. Enójensé con todo
aquello que los obstaculiza y sientan aversión por los hábitos que los
embrutecen. Cultiven la Sabiduría y visualicen al Señor en todas las cosas y en
todas las actividades. Eso hará valiosa la vida humana. No busquen faltas en
los demás, porque todos son manifestaciones del Señor a quien ustedes anhelan
alcanzar. Son sus propias faltas las que ven ustedes en los demás.
14. El ego desaparece cuando uno adquiere la
Sabiduría, como la cola del renacuajo. Debe caerse sola, no cortarse, porque el
pobre renacuajo moriría; así es que no se preocupen por el ego, desarrollen la
Sabiduría, el discernimiento, conozcan la efímera naturaleza del mundo objetivo
y entonces la cola ya no será evidente.
15. El hombre adquiere la dulzura de la
Sabiduría manteniéndose en buenas compañías, o bien permaneciendo en soledad
consigo mismo, sumido en meditación, por ejemplo. Pero la dulzura no se puede
inyectar desde afuera por ningún medio; debe crecer desde adentro, es una
transformación de la naturaleza interna que se gana luchando contra los
enemigos internos.
16. Si alegan ustedes que no tienen tiempo para
emplearlo en la repetición del Nombre y la meditación, Yo les contesto que es
sólo la pereza la que los hace argüir así. ¿Cómo puede cualquier otra ocupación
de menor importancia reclamar el tiempo que legítimamente pertenece a las
tareas para las que el hombre ha nacido? Levántense diariamente como si
despertaran de la muerte, y digan: "Ahora nazco, hazme pronunciar sólo
palabras buenas y dulces, comportarme calmada y consoladoramente hacia todos,
derramar felicidad en todos mediante mis acciones y tener ideales que
beneficien a todos; que este día sea meritorio por dedicarlo a Tu
servicio". Oren así sentados en su cama, antes de empezar las labores del
día, y recuerden esta oración durante todo el día. Por la noche, antes de
retirarse a descansa , siéntense y analicen rápidamente sus experiencias del
día, vean si han causado alguna pena o dolor con alguna palabra o un hecho.
Después oren: "Ahora estoy muriendo y cayendo en Tu regazo, perdóname mis
errores, llévame bajo Tu amorosa protección". Después de todo, el sueño es
una muerte corta y la muerte un largo sueño.
Acostúmbrense a despertar cuando empiezan las
auspiciosas primeras horas de la madrugada, o sea, entre las 3.00 y las 5.00.
Al principio podrán necesitar un reloj despertador, pero muy pronto la
necesidad por meditar los hará levantarse. No se bañen antes de meditar, porque
el baño estimulará sus sentidos y se sentirán llenos de impulsos en diferentes
direcciones. Su regularidad, sinceridad y perseverancia se verán recompensadas
con el éxito.
17. Desháganse de la falsa idea de que la
meditación (dhyana) y la repetición del Nombre (japa) pueden esperar y
practicarse en los últimos años de la vida. Este momento es el más apropiado para
todos. Ningún momento es demasiado pronto.
18. Hay dos caminos para llegar al éxito:
oración y meditación. Con la oración ustedes suplican a los pies del Señor; la
meditación induce al Señor a venir a ustedes y los inspira a elevarse hasta El,
a unirse con El, no a ponerlos en un nivel más bajo que El. La meditación es el
camino que libera de la esclavitud, aunque también con la oración ustedes
obtienen el mismo fruto. La meditación requiere concentración después de
controlar las necesidades de los sentidos. Tienen ustedes que visualizar
internamente la forma que han escogido contemplar o si prefieren meditar en una
llama, debe ser una llama firme y recta. Imagínenla extendiéndose hacia todas
partes, haciéndose más y más grande, envolviendo todo y creciendo en ustedes
hasta que ya no hay nada, excepto la luz. En la gloria de esa grandiosa luz que
envuelve todo, desaparecerá toda aversión y envidia que son consecuencia
maligna de la oscuridad. Sepan que la misma luz está en todos. Aun aquel al que
consideran su mayor enemigo tiene la misma luz en lo más recóndito de su
corazón.
19. La práctica de la meditación requiere
regularidad en el horario; apéguense a un mismo horario todos los días. Si por
alguna razón, digamos un viaje, no pueden mantener el horario de práctica, a
esa hora recuerden, en ese momento, a Prashanti Nilayam (la Morada de la Paz
Suprema), recuerden la emoción de meditar allí, a esa hora, y llénense de
santidad. Eso les dará tanto gozo como la verdadera meditación en Prashanti
Nilayam (lugar donde vive Sai Baba).
20. Al principio dediquen unos minutos al día a
meditar; después seguramente alargarán ese período, al experimentar esa gran
paz que proporciona la meditación. Procuren que sea antes del amanecer porque
el cuerpo estará renovado por el sueño, y las actividades del día, que
provocarán distracción de la energía física y mental, todavía no tienen impacto
sobre los sentidos. Utilicen una lámpara con una pequeña y brillante llama
recta, que no parpadee, o una vela. La llama no disminuye en su brillantez
aunque con la misma se enciendan otras; por eso es el símbolo más apropiado del
Eterno Absoluto. Siéntense en flor de loto o en cualquier otra posición cómoda,
fijen la vista en la llama, luego, cerrando sus ojos, traten de sentirla dentro
de ustedes, entre sus cejas. De ahí háganla descender hasta el loto de su
corazón, iluminando el camino. Cuando entre en su corazón, en el centro de su
pecho, imaginen que los pétalos del capullo de loto se abren uno por uno,
inundando cada pensamiento y sentimiento, cada emoción e impulso, y disipando
la oscuridad.
Ahora no hay lugar para que se refugie la
oscuridad, tiene que desaparecer en presencia de la llama. Imaginen que la luz
se vuelve más grande, más brillante, y que invade sus miembros, que ya no podrán
ocuparse de actividades perversas y sombrías. Se han convertido en instrumentos
de luz, es decir, de amor, y ustedes están conscientes de ello. La luz llega a
la lengua y se desvanecen la calumnia, la falsedad, los alardes, el rencor.
Llega ahora a los ojos y a los oídos. Todos los oscuros deseos que los infestan
e infectan son destruidos por la brillante luz de la Sabiduría y la Virtud. No
hay más puerilidades; no hay más veneno para el oído. Dejen que su mente se
llene de luz, todos los pensamientos perversos desaparecerán, porque ellos sólo
habitan en la oscuridad. Imaginen la luz en ustedes más y más intensamente y
así brillará. Dejen que brille a su alrededor, envolviéndolos en la luz del
amor; dejen que irradie de ustedes en círculos cada vez más grandes,
envolviendo a todos sus familiares, a quienes aman, a sus amigos y compañeros y
hasta a los extraños, los rivales, a toda la humanidad, a todos los seres
vivos, a toda la Creación.
Hagan esto diariamente, sin descanso, porque
cuanto más lo disfruten más profunda y sistemáticamente lo harán. Llegará el
día, con seguridad, en que ya no podrán deleitarse con pensamientos malignos u
oscuros, no podrán concebir planes siniestros ni desearán tomar alimentos o
bebidas tóxicas, no tratarán más con cosas denigrantes ni sufrirán más daños o
injurias ni cometerán más infamias. Estarán entonces en el Reino de lo Divino,
de la Paz, más allá de las palabras.
Sai Baba
OM SAI RAM

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