Querida amiga: y se que eres mi amiga porque contigo puedo
pensar en voz alta, y se que cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te
seguirá hablando y también sé, bien que sé, que si te ayudo a tener esperanza
no habré vivido en vano. La esperanza es una virtud que siempre te ha
caracterizado y gracias a ti los demás también hemos aprendido que tu felicidad
es interior, por tanto, no depende de lo que tienes, sino de lo que
eres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario